Esto no es algo nuevo. Conocemos la tradición japonesa de beber té mientras come, pero, ¿por qué no lo hacemos nosotros?

La obesidad se ha convertido en una “pandemia” mundial.

Los factores que afectan la obesidad, incluyen no comer una dieta balanceada y la falta de ejercicio, pero la más importante es la falta de sueño o tener un patrón de sueño anormal.

Tendemos a comer un bocadillo de medianoche cuando el hambre ataca.

Y algunos, lo hacemos porque tenemos que trabajar turnos nocturnos, por lo que hay una gran tendencia a comer a la medianoche o durante las horas inactivas de nuestro cuerpo.

La noche hasta el amanecer, es cuando el cuerpo debe estar reponiéndose y debe eliminar las toxinas acumuladas.

Y como a veces dormimos durante el día o estamos muy ocupados, no hay tiempo para hacer ejercicio, por lo que existe una gran posibilidad de desarrollar esta obesidad de leve a grave.

 

Comemos muchos carbohidratos, que están constituidos principalmente de glucosa.

Y la glucosa que no se quema se convierte en grasa.

Esta grasa se almacena en nuestras células, por lo que deberíamos esforzarnos por deshacernos de esas tentaciones alimenticias.

Como consecuencia, muchos toman píldoras adelgazantes para tratar de resolver su problema de grasa.

Pero muchas veces, estas píldoras o laxantes, solo muestran una mejora temporal o incluso, hay unas que no son efectivas en lo absoluto.

Algunos de nosotros incluso probamos diferentes tipos de dietas, como la del paleo, comer vegetariano y otras dietas de tendencia que leemos en Internet.

 

Y la solución es simple: beber té mientras come.

Puede llamarlo un truco, pero esto simplemente está cambiando la forma en que comemos.

El té verde, que tiene flavonoides, además de un poco de cafeína, es incuestionable su beneficio para el cuerpo.

Nos hace pensar con más claridad, nos permite estar más activos durante el día, y tiene efectos secundarios mínimos, a diferencia del café.

El café tiene más contenido adictivo: la cafeína.

Un componente potente, que causa insomnio y en algunas personas, temblor, nerviosismo y agitación, si se consume en exceso.

 

Los efectos del té verde incluyen la desintoxicación del organismo, sin dañar los riñones.

Y, volviendo al tema principal, el té verde mejora la oxidación, lo que contribuye al metabolismo de las grasas.

Beber té mientras se come es más efectivo que beber agua de noche.

El té tiene un efecto instantáneo mientras nuestro cuerpo digiere la comida que acabamos de comer.

El té también mejora la secreción de insulina, que es una hormona que regula el metabolismo de macronutrientes.

Por lo tanto, si hay una secreción normal de insulina en el torrente sanguíneo, el nivel de glucosa se equilibra, previniendo también, la diabetes mellitus tipo II.

 

Beber té mientras come puede reducir su gasto en suplementos de adelgazamiento.

Y al hacer esto, obtendremos otros beneficios para la salud.

Por L. Daez